
Para viajeros en busca de experiencias nuevas, Añana se ha convertido en un punto de obligada visita. Aquí te esperan talleres de producción para sentirte un auténtico salinero y un SPA salino muy singular para mimarte y olvidarte del estrés.

Cocineros de la talla de Aduriz, Berasategui, Subijana o Atxa avalan el gran potencial gastronómico de la Sal de Añana. En los restaurantes de la zona podrás probar recetas donde la sal es el ingrediente estrella que realza cada sabor.

El pueblo de Salinas de Añana es un rincón perfecto para un fin de semana cultural. Desde el Palacio de Ozpina hasta el barroco Palacio de los Herrán, pasando por el convento de las Comendadoras de San Juan de Acre, cada piedra cuenta una historia de prosperidad ligada al "oro blanco".

Imágenes para inspirarte antes de tu visita.









Valle Salado de Añana
Lat: 42.8014 / Lng: -2.9867